A ver caseritos y caseritas… comenzaremos… me he perdido, lo sé, he estado en todo y he sido muy vago como para escribir, mil temas me han pasado por la cabeza… unos 10 han debido ser interesantes…

En fin… hoy quiero contarles algo distinto, algo bien míiiito, una terrible y desesperante batalla con un ser que aborrezco por una gran cantidad de razones (traumas, hechos sobrenaturales…etc)

No crean que es un ser gigante o un ser fantasioso o simbólico, es un ser real… tan real que el RRRRRRRRR…. RRRRR… RRRRRRRRRRR que emite me desespera y sigue dando vueltas en mi cabeza… como si aún estuviese acá y hemos peleado por tan largo tiempo que aún siento que estuviera acá, cerca mío, viendo como escribo para acercarse nuevamente y demostrarme que sigue acá, con el sólo afán de traerme tensión…

Fue una media hora de intensa pelea, lo contaré con detalle más adelante… primero una imagen del individuo en cuestión:

Este peculiar individuo tiene una “historia” dentro mi vida y la de mi familia… ya que sólo cuando este animalejo se animaba a ingresar por una de las ventanas del departamento y mi papá lo veía, era el significado de dolor para la familia, un mini-ángel de la muerte, que tenía que ser echado a como de lugar.

Yo no intenté matarle, jamás lo hago. Simplemente, hago que vuelva a irse por el camino que lo trajo. Abro una ventana y comienzo a ahuyentarle, por lo general no tardo ni 2 minutos, no existe dificultad real…

Pero hoy fue distinto… era como si realmente quisiera darme un mensaje, o aún peor… una advertencia.

Al principio no hubo conflicto, lo ví y sabía que hacer, abrí la cortina, abrí la ventana y esperé tranquilamente a que salga por su cuenta, unos 4-5 minutos, cerré la ventana, cerré la cortina y me quedé tranquilo…

No pasó ni un minuto de repente vino el sonido terrible e incómodo que me erizaba los pelos: “RRRRRRRRRRRRRRRRRRRRrrrrrrrrrrRRRRRRRRRRR…RRRRRRRRRRRRrrrrrrrrrrrrrrrrrRRRRRRRRR”

Dije calmado aún… “Debió irse para otro cuarto e ingresó nuevamente”

Mientras seguía dando vueltas alrededor de mi cuarto, nuevamente abrí la cortina, abrí la ventana y esta vez comencé a ahuyentarla para asegurarme que se había ido. Era como si supiera que la ventana era un espacio de despedida, no se acercaba por nada a esa zona y sobrevolaba a la altura de mi techo solo para acercarse en picada hacia mí… Tras unos 2 -3 minutos de pelea cerré la ventana, cerré la cortina, y volví a hacer lo que hacía…

3 minutos después… nuevamente acechaba a mis oídos ese sonido incómodo, fuerte, intenso… “RRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR”

“AJJJ!!!! NO PUEDE SER!!!!!” Y ya saben lo que pasó… abrí la cortina, abrí la ventana… etc…

Nuevamente 5 minutos después el sonido se hacía presente al lado de es terrible imagen que me hacía decirme: “Algo terrible puede suceder”

Dije: “NO!!!! ESTA VEZ YA NO!!!

Mientras sobrevolaba mi techo, cerré la puerta de mi cuarto, de mi ropero, abrí la cortina, abrí la ventana y dije: “ÉSTA VEZ… O SALES O SALES!!!” y comencé a espantar al inmundo insecto, decidido de buenas a primeras a echarlo de mi espacio.

De repente… desapareció… todo se calmó, sentí una alegría inmensa y me dije: “Continúa…”

No pasaron ni 20 segundos y el sonido ya me volvía loco… RRRRRRRRRr…RRRRRRRRRRRRRRRRRRR…RRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR!!!!!!  AHHHHHHHHHHHHHH!!!!

Abrí la cortina, abrí la ventana, tomé un cuaderno y comencé desesperadamente a intentar golpearla, se paró frente a mí en un poster del che Guevara colgado en mi pared, desafiante y calmada, mientras yo totalmente encolerizado lancé con toda mi fuerza el cuaderno, que al golpear contra la pared despidió unas cuantas hojas por los aires… y ahí seguía ella, incomodándome…

Llegué a pensar que cada vez era un enemigo nuevo y no el mismo, porque no me cabía en la cabeza que tan diminuto animal pueda una y otra vez burlarse de mí.

Desapareció por un instante, yo sabía que ella seguía ahí, no hubiera sido tan simple tras haber luchado tanto, no, era muy inteligente. Comencé a dar golpes a los posters, a las chamarras que tengo colgadas tras mi puerta y a las cortinas para ver si este mortal enemigo se decidía a dar la cara o a marcharse de una buena vez…

Salía y se posaba sobre el poster frente mío, desafiante una y otra vez, y yo ya desesperado por exterminarla o enviarla fuera.

De repente… el sonido… “RRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR”

Me levanté, luchamos nuevamente, se venía en picada hacia mi cara y comenzaba a revolotear con su sonigo infernal alrededor de mis oídos, yo, no cesaba de dar golpes al aire…

Y por un momento desapareció y hubo silencio… sentí como si su presencia ya no fuese parte de mi habitación, fui rapidamente a cerrar la ventana y apenas lo hice, ahí estaba… del otro lado!!!!!

Ví como volvió volando rápidamente a intentar ingresar y se golpeó contra el helado vidrio.

Cerré por última vez mi cortina y decidí escribir…

Ciao caserit’s!

Lexxinho, con el sonido “RRRRRRRRRRRRRRRR” aún sobre mi cabeza hasta el momento.